Sólo los aduladores de la ignominia pueden decir que el gobierno de Alejandro Murat Hinojosa ha incumplido, o ha maltratado a la Sección 22 de la CNTE.

En las últimas semanas se han dedicado a hostigar como nunca a la ciudadanía, tratando de exhibir al gobierno como inoperante. Ha sido todo lo contrario, aunque ellos nada de eso dicen.

Los de la Sección 22 debían decir, por ejemplo, que protestan a pesar de que el gobierno les concedió la regularización de tres mil 990 plazas de profesores que estaban en el limbo jurídico, y que al carecer de contrato o de una plaza eventual, tenían hasta 10 años trabajando sin cobrar.

Hoy, gracias al acuerdo de diciembre de 2016 entre la Sección 22 y el gobierno de Oaxaca, cada uno de esos regularizados en todos los niveles educativos, recibe su salario puntualmente, en un compromiso cumplido que le costó al Estado (y de lo que nunca habla la Sección 22) más de mil millones de pesos, y con el que cada uno de esos nuevos trabajadores regulares gozará de las prestaciones, certeza jurídica, seguridad y servicios sociales que reciben todos los trabajadores del Estado a través del ISSSTE.

Los de la CNTE debían también decir que hay un acuerdo concreto para regularizar a 712 normalistas que se evaluaron y que ya tienen también su plaza de profesor.

Además de eso, la CNTE se calla otros datos: que hay un esquema concreto denominado Escuelas al 100 para rehabilitar y construir infraestructura educativa en el estado, tal y como lo han demandado ancestralmente los profesores en sus pliegos de demandas desde hace muchos años.

También hay un mecanismo concreto de atención al conflicto de Nochixtlán, con la Secretaría de Gobernación, que fue conseguido por el gobierno para desahogar las demandas magisteriales y de la población, en materia de justicia y reparación a las víctimas.

Paralelamente a ella, hay otra mesa de justicia en la que se trabaja en la defensa jurídica de integrantes de la CNTE que participaron en desmanes, disturbios y hasta en la comisión de delitos como robos, lesiones y secuestros. Gracias al gobierno, que ha tenido toda la disposición para atender las demandas de la Sección 22, a ellos también se les está defendiendo y se les ha atendido en todos sus requerimientos.

Así como esos, hay muchos temas en los que el gobierno de Oaxaca sólo ha hecho una cosa en común: ofrecer y dar respuestas a las demandas de la Sección 22.

Sin embargo, a cambio de eso, el magisterio sólo ofrece chantajes, daños a la población y afectaciones a la educación en Oaxaca.

Llevan semanas enteras cerrando carreteras, bloqueando calles, cerrando oficinas públicas y cometiendo hurtos a lo que ellos denominan “trasnacionales”, que en realidad son también empresas mexicanas.

Todo porque quieren “encuentros de trabajo” en los que sólo ellos pongan las reglas. No asumen su posición negociadora y tampoco honran su supuesta vocación democrática. Quieren que todo sea a capricho y voluntad de ellos. Y se asumen como indignados cuando las cosas no pueden salir como ellos exigen.

Hoy se debe reconocer que el gobierno de Oaxaca debe ser firme en su intención de dialogar, pero sin que eso signifique someterse a los caprichos y a los intereses oscuros del magisterio que buscan justamente evitar las soluciones y que más bien tratan de sembrar caos y anarquía en la relación para incendiar de nuevo a Oaxaca.

En realidad hay más de fondo en este aparente caos que fomenta la Sección 22: la actual dirigencia anda tras los pasos de gente de rancio abolengo al interior de la Sección 22, tales como Francisco Villalobos, conocido como Chico Pelón, Enrique Rueda, Azael Santiago Chepi, Erangelio Mendoza González, y algunos de los “pozoleros” conocidos tales como Iram, Yepes, Eloy y Genaro que, es bien sabido, sólo quieren dinero.

Dicen entre la propia Sección 22 que varias de esas huellas que andan buscando, tienen que ver con la relación entre esos profesores “destacados” en la lucha sindical, y gente como Gabino Cué y Jorge Castillo.

Quien mueve la cuna ? Los q se van a la carcel ? Y dan dinero a los pozoleros o a chepi. Iram. Chico pelón . Yepes . Eloy Genaro , así se olvide lo q robaron Gabino , Jorge Castillo. Tenorio. Neza . Vargas Varela. El panista .Libreton . Pepe Toño Stefan .Zorrilla . Arnoud y Benitez de Finanzas .

Andan tras la pista de algunas empresas fantasmas, trianguladas desde la dirigencia de la Sección 22 y el gobierno de Cué, para agenciarse dinero y comisiones obtenidas de los propios maestros. Cosa ya bastante común ese par, que ya es considerado como el autor del mayor latrocinio contra Oaxaca.

Hoy, financiando a los pozoleros y a Chepi, ese par busca desestabilizar para tratar de alargar su inevitable destino: la prisión. Cué y Castillo, junto con otros egregios integrantes de su cofradía, quieren que se olvide lo que se robaron y todos los delitos que cometieron en su mal paso por el gobierno de Oaxaca.

¿Nombres? Germán Tenorio, Netzahualcóyotl Salvatierra, Alberto Vargas Varela, el panista Carlos Moreno Alcántara (el Libretón), José Antonio Estefan Garfias, Pepe Zorrilla, y el par maldito de Finanzas: Enrique Arnaud y Alberto Benítez Tiburcio. Oaxaca los va a ver pronto en prisión. Y ellos los saben.

Por eso tanto caos. Están sumados la voracidad ya conocida de la Sección 22, con sus propios pleitos internos. Sin embargo, más allá de eso debe quedar claro que protestan por lo que ellos mismos crean, a pesar de que el gobierno ha sido consistente y congruente en las respuestas históricas que le ha dado a su pliego de demandas, que contenía temas no atendidos por lustros.

Ese es el panorama real. Sin embargo, la Sección 22 se desentiende de la realidad y, con una actitud artera y oprobiosa, insiste en chantajear a Oaxaca.

Álvaro Mayoral / Letra Digital