* La lucha magisterial de CNTE y CETEG, también es electoral

* Los desaparecidos de Ayotzinapa, una bandera más de lucha

* Transporte en Oaxaca: usuarios y choferes son los que pierden



Una duda ronda sobre muchísimos oaxaqueños que miran, atónitos, cómo la Sección 22 va de nuevo a la carga ahora en contra de los comicios:

¿Qué tiene que ver la lucha de la CNTE y la CETEG con las elecciones?, se preguntan muchos.

La respuesta no es sencilla, pero trataremos de dimensionarlo.

La CNTE y la CETEG son grupos de poder bien organizados. No son sólo gremios. Son grupos de poder.

Como grupos de poder, buscan tener siempre presencia en los procesos políticos que ocurren en el escenario en el que ellos inciden.

Uno de esos procesos, fundamental, es el de las elecciones.

Por eso se tratan de meter no para tratar de apoyar abiertamente a alguien, sino para ser parte de la decisión. Es, digamos, su forma de participar.

También, obvio, tienen sus intereses. Su corazón siempre late a la izquierda. Y construyendo o destruyendo, su objetivo subrepticio siempre está encaminado a apuntalar a los partidos de esa tendencia.

Ahora bien, ¿qué vínculo existe entre la reforma educativa que combaten y las elecciones?

En apariencia, ninguno.

Sin embargo, la elección se vuelve un objeto de negociación frente al gobierno para cumplir con sus fines de rechazar la reforma electoral.

Tratemos de explicarnos:

A ningún gobierno le conviene que no se realice una elección. Que eso llegue a ocurrir es algo así como una muestra de que un gobierno no sirve, porque no cumple con su función de gobernar.

La CNTE en realidad lo que no quiere es la reforma educativa.

Y como sabe que así de frente no puede combatir, entonces busca objetivos alternos.

Uno de esos objetivos es boicotear las elecciones, no porque no quieran que ocurra, sino porque convierten en una especie de rehén al proceso electoral.

Obvio, para frenar la reforma educativa.

Por eso les interesa tanto, y por eso están guardando sus energías para meterse de lleno en el proceso.

Otra pregunta que muchos, literal, se hacen, es la siguiente: ¿Qué pitos toca la elección en Guerrero y Oaxaca, con los desaparecidos de Iguala?

La respuesta es nada. Pero a la vez, hay mucho de fondo.

Les podemos asegurar que a los profes les importa un carajo los desaparecidos.

Pero son una excelente bandera. Y eso es lo que ellos necesitan para continuar su lucha que ya no tiene motivos, pero que los ha ido construyendo o arrebatando.

Uno de esos arrebatos es precisamente el de los desaparecidos.

Pero vale considerar otro factor: los padres de los normalistas desaparecidos, ya dejaron de buscarlos y están de lleno en el activismo en contra de… ¡Adivinó! En contra de que se celebre la elección en Guerrero.

Han protestado en oficinas públicas, calles, embajadas, etcétera.

Tienen intereses similares.

Por eso no debe extrañarnos que anden con esas determinaciones.

Y es, en términos más o menos sencillos, una de las razones por las que vemos que andan tan activos.

No es de gratis. Ellos siguen su agenda al pie de la letra.

Ya lo veremos.



Por enésima ocasión, este jueves un grupo de estudiantes de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca (UABJO), realizaron movilizaciones en contra del alza del transporte.

En esta ocasión, quemaron un camión de cartón frente a la sede del Palacio de Gobierno, para exigir la renuncia del Secretario de Transporte y Vialidad (Setravi), Carlos Moreno Alcántara, y oponerse a una posible alza de la tarifa del transporte público.

Los inconformes, retuvieron más de una docena de autobuses del transporte público que trasladaron hasta el Centro Histórico de la ciudad, donde bloquearon diversas vialidades.

Amagaron con no liberar las unidades retenidas hasta que exista un acuerdo firmado por el gobierno y por los propios concesionarios del servicio de transporte público por evitar alguna modificación a la tarifa.

Frente a todo esto, los concesionarios salieron con su misma cantaleta de siempre: demandar garantías de seguridad (que nunca les han dado) junto con sus lloriqueos de las pérdidas por el secuestro de unidades de transporte.

Los concesionarios y quienes protestan deberían acordarse de todos los que nos quedamos en medio de esta trifulca como usuarios, pero también de los conductores de las unidades.

¿Por qué ellos?

Porque ellos son quienes tienen las pérdidas reales.

Erasmo Medina, egregio concesionario del “pulpo camionero” secuestró hace dos semanas a varios de sus choferes por no juntar “la cuenta del día”.

¡Hágannos el favor!

Como si fuera capataz de la tienda de raya, los secuestró hasta que alguien fuera a dejarles el dinero de la cuenta, que ellos no habían podido juntar por los ataques de quienes no quieren que suba el precio del pasaje.

Así que es un círculo vicioso.

Los concesionarios no invierten porque no dicen que ya no tienen ganancias. No tienen ganancias porque siguen teniendo las mismas rutas y el mismo manejo empresarial decimonónico que ya no funciona.

Pero no quieren reordenamiento.

No quieren mejorar las condiciones.

No quieren capacitar a los choferes.

No quieren ofrecer algo mejor a los usuarios.

Pero sí quieren una tarifa mayor. Incluso dicen que en dos meses, máximo, le subirán.

Bonito negocio: todo por nada. Como siempre.

¿Y quienes nos jodemos? Los que nos tenemos que subir al camión (no por gusto, lo aseguramos) y corremos todo tipo de riesgos en ellos.

No por nada les dicen “ataúdes rodantes”.

En fin, a esta historia le faltan varios capítulos.

Ya les iremos contando.