Habitantes de la agencia de Boca del Monte, perteneciente a San Juan Guichicovi que nuevamente padecen un derrame de combustible, advirtieron un posible bloqueo de la carretera Transístmica por la omisión de Petróleos Mexicanos (Pemex) al no contar con la suficiente seguridad y vigilancia en sus ductos.

De acuerdo con los afectados, constantemente despiertan con la zozobra de que una nueva fuga de combustible pueda ocasionar un accidente mayor como el ocurrido hace dos años en la comunidad de Chivaniza, cuando un ducto de amoniaco provocó la muerte de al menos nueve personas y casi medio centenar de intoxicados.

Y es que desde las 4 de la mañana del pasado miércoles, se percibía el olor a gasolina pero no fue hasta después de las 6:30 de la mañana, que se pudo contactar a las autoridades para pedir el auxilio, cuando ya la laguna de combustible era inmensa.

NUEVA FUGA

fugaLa madrugada del 14 de octubre pasado se registró una fuga de gasolina en la carretera Transísmica 185, en uno de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Coordinación Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO), informó que el derrame ocurrió en el kilómetro 176, a 10 metros de la localidad de Boca del Monte, perteneciente al municipio de San Juan Guichicovi, en la región del Istmo de Tehuantepec.

Como medida precautoria se realizó el cierre parcial de la circulación en la carretera, desde el kilómetro 174  hasta el 180 a fin de salvaguardar la integridad física de la población, así como de los automovilistas.

Por su parte, Pemex emitió un comunicado en el que informó que el personal del Sector Ductos Salina Cruz controló el derrame de gasolina provocado por una toma clandestina en el poliducto Minatitlán-Salina Cruz, en el ejido Vixidu del municipio de Guichicovi.

De acuerdo con el comunicado de prensa, técnicos de la empresa suspendieron temporalmente la operación del ducto e instalaron un tapón vegetal en el ducto afectado.

EXIGEN RESOLVER CRISIS

Legisladores locales demandaron a la federación atender la crisis que prevalece en el Istmo de Tehuantepec por la constante fuga de combustibles en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

El diputado local del PRI, Adolfo Toledo Infanzón, urgió a la Procuraduría General de la República (PGR) a que tome acciones y medidas interinstitucionales para el combate al robo, adulteración, transporte y comercialización ilícita de combustibles en la zona.

Explicó que tan sólo en medio año, la suma robada ascendió a 7.5 millones de barriles de crudo, que en términos económicos representan 15 mil 300 millones de pesos y que de acuerdo a cifras preliminares, la pérdida total en un año es de 17 mil millones de pesos.

BOMBA DE TIEMPO

Todos los días bajo el suelo istmeño, cantidades industriales de productos derivados del petróleo y otros generados por la petroquímica son bombeadas a través de ductos de 6, 10, 16 y 30 pulgadas de ancho; isobutano, amoniaco, gasolina, petróleo y otros, son enviados a distintas partes: una verdadera bomba de tiempo.

Además, se preparan para hacer otra obra que permita llevar gas natural y gas LP a diversos puntos, a través de nuevos gasoductos que atravesarán varios municipios de la zona norte del Istmo.

Para el delegado de Protección Civil en la zona, Tore Knape Macías, “la seguridad de Petróleos Mexicanos es cuestionable, la Ley de Protección Civil dice que los ductos deben contar con un seguro, pero Pemex no los tiene”.

“Se dice afectado cuando ocurre un incidente y ahí ya no aplica el reglamento, pero además, con tanto derrame ninguna aseguradora se atreve a hacer su trabajo ahí”, afirmó.

VIDEO: FUGA