Caminar por la enormidad del estado de Oaxaca es algo único que entre sus pueblos, municipios, regiones, sierras y centro ofrece una gran riqueza cultural con su gastronomía, su famoso mezcal, las playas, las tradiciones y costumbres que sólo se dividen entre kilómetros; el barro negro, sus alebrijes y arte conforman un gran conjunto inigualable, y entre todos esos elementos el arte urbano ha sabido colocarse y tomar un lugar dentro del estado.

Tal ha sido la importancia que ha cobrado este fenómeno, que ahora Oaxaca es considerado uno de los puntos principales en México para crear arte callejero, tanto para los artistas del país como los extranjeros, así como una visita obligada para los amantes del arte urbano que encontrarán desde los exponentes más importantes a nivel mundial, tomando un muro, hasta talento nuevo, totalmente emergente.

Al recorrer las calles de inmediato te adentras en esta cultura, si sabes ver o por naturaleza eres observador encontrarás expresiones artísticas del stencil; y sus mensajes de lucha, política, causa social, los stickers; que dejan ver todas las referencias que la cultura pop, la globalización e internet provocan e influyen en la gente, los que quieren incursionar en la ilegalidad de las calles con personajes que van desde dibujos animados hasta diseños originales.

El wheat paste también tapiza esquinas, letreros, paredes, fachadas abandonadas mostrando otra de las técnicas que dominan las calles, y que en Oaxaca es de las favoritas con mensajes que generalmente invitan, incitan a estar “en pie de lucha”, después de eso vemos al graffiti; uno de los más viejos y legendarios habitantes de la calle, que abunda con mayor frecuencia en los municipios, tomando bardas enteras o alguna intervención rápida, que simboliza la escena rebelde con los tags y hasta un clásico “fuck the police” nos podemos encontrar o ese cerdo que siempre simbolizará a la ley, al policía no querido, a la autoridad corrupta.

Mientras todo eso convive y se desarrolla en lo efímero de las calles, que podemos ver por meses o hasta años, otras obras llegan a durar escasos minutos, todo puede pasar, aquí no hay reglas y sobrevive el que sobrevive, el arte urbano; como tal con murales toma forma y reclama un lugar en las paredes, un espacio que se ha sabido ganar en Oaxaca desde lo ilegal hasta la aprobación social y del gobierno (que creó un circuito de street art), obteniendo así todo tipo de espacios en los que grandes artistas han plasmado sus ideas.

Cuilapam, Zaachila, Ocotlán, Miahuatlán y hasta cerca de sus playas, como Mazunte, Puerto Ángel y Puerto Escondido, sólo por mencionar algunos, son lugares en donde podrán encontrar lo ya descrito, porque hay obras que pueden estar ocultas entre la Sierra también.

Pasear por el Centro de Oaxaca será toda una experiencia, al concentrarse en la búsqueda de todas las expresiones artísticas antes mencionadas, aquí están todas juntas, mientras caminas buscando un lugar para comer o un buen bar podría ocurrir un gran choque visual de lo multicultural e incluyente que es la calle, todos caben, sólo hay que saber ganarse un espacio.

Por Paola Rodríguez
@_PaolaRodriguez

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