Alejandro Solalinde Guerra es un sacerdote católico mexicano defensor de los derechos humanos, especialmente de los migrantes centroamericanos que pretenden llegar a los Estados Unidos y antes tienen que cruzar el infierno de México, porque aquí nadie los quiere,  ninguna autoridad hace algo por ellos y son presa fácil de delincuentes y mafiosos. Es además el famoso director de “Hermanos en el camino” uno de los pocos albergues dedicados a proteger y alimentar a migrantes que se encuentra en ciudad Ixtepec, Oaxaca.

“Ayer me confirmaron que todos los normalistas fueron quemados” dijo el sacerdote este fin de semana a varios medios, según testimonios de familiares de los 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa recabados por Solalinde, los normalistas que el gobierno de México mantiene como desaparecidos fueron calcinados.

En entrevista con MVS Alejandro Solalinde aseguró, contrario a lo que ha declarado el impresentable gobernador perredista Ángel Aguirre Rivero, que los restos humanos encontrados recientemente en fosas clandestinas en Iguala, Guerrero, son los cuerpos de los normalistas que desaparecieron la noche del 26 de septiembre. Aunque el periodista Federico Arreola presentó en el portal SDP Noticias, un audio en el que los normalistas de Ayotzinapa desaprueban las versiones de Solalinde.

Para sustentar sus dichos y retar a las autoridades que investigan el caso, el sacerdote se presentó ayer junto a su abogado en las instalaciones de la  Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) para declarar formalmente lo dicho ante la prensa. Para sorpresa de muchos el activista ¡no fue recibido! Es decir nadie le tomó su declaración.

Después del desaire de la procuraduría, hoy por la mañana Solalinde Guerra, informó a través de su cuenta de twitter que la declaración ante la PRG se le tomará pasado mañana, “este jueves después de estar en @PGR_mx iré a #Ayotzinapa para reunirme con los deudos y víctimas para hablar de #LaVerdadSobreAyotzinapa” escribió el sacerdote.

Esta semana se cumple un mes sin saber el paradero de los 43 estudiantes normalistas, 30 días de angustia y desolación para sus familias, 4 semanas de declaraciones encontradas, más de 500 horas en las que las autoridades federal y estatal no han podido o querido aclarar quiénes son los responsables de los hechos, dónde y cómo están los estudiantes.

-Redacción / Letra.digital