Amador Yáñez Osuna, ex-propietario Oceanografía, fue detenido este lunes en Acapulco, Guerrero, por agente federales de la PGR, el empresario mexicano es acusado de cometer un fraude en contra de Banamex por 600 millones de pesos, lavado de dinero, entre otros delitos.

En los primeros meses de este año se supo del quebranto millonario que presuntamente habría cometido Yáñez en contra de Banamex al amparo de la empresa naviera a la que representaba y que además  involucraba a Petróleos Mexicanos, según información de la prensa, Amador Yáñez a través de Oceanografía, presentó facturas alteradas al banco por servicios que realizó Pemex Exploración y Producción y así conseguía créditos.

En su página web la empresa naviera se describe como pionera en México en efectuar estudios geofísicos y geológicos marinos de vanguardia.

Oceanografía era uno de los mayores contratistas de Pemex, la paraestatal mexicana que deja millones de dólares de ganancias y que desde hace mucho gracias a la corrupción de algunos vivos, está en decadencia, pero no por falta de dinero o clientes, sino por la voracidad de servidores públicos, el sindicato, y qué decir de su dirigente, actual senador de la república.

Mientras Amado Yáñez declara ante la SEIDO, los mexicanos nos damos cuenta de los nexos entre empresarios, Pemex y los bancos. ¿Será que con las nuevas disposiciones de la reforma energética habrá un verdadero control dentro de la paraestatal? ¿Será cierto que la corrupción y los jugosos negocios bajo el agua por fin se terminarán?