El Centro Federal de Readaptación Social Número 13, que se ubica en la comunidad de Mengolí de Morelos y que pertenece al municipio de Miahuatlán, tiene siete nuevos huéspedes, se trata de capos de alto perfil.

De acuerdo con fuentes oficiales, del penal de máxima seguridad del Altiplano, que se ubica en el Estado de México, llegaron a Oaxaca los narcotraficantes Héctor Beltrán Leyva, alias el “H”; Omar Treviño Morales, conocido como “El Z42”; Mario Armando Ramírez Treviño identificado como “El X-20”, último líder del Cártel del Golfo; y Miguel Ángel Guzmán Loera, “El Mudo”, hermano de Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien se escapó del Altiplano en julio pasado.

En Mengolí de Morelos también pagarán sus condenas Mario Núñez Meza, identificado como “El M-10” y jefe del grupo paramilitar Gente Nueva de Joaquín Loera “El Chapo” Guzmán; Mario Antonio García Simental, alias “El Chris” y operador de los Arellano Félix; además del exoperador de los Zetas Salvador Martínez Escobedo, conocido como “La Ardilla”, quien también es señalado como el principal sospechoso de la matanza de 72 migrantes en San Fernando, Tamaulipas, en agosto de 2010.

Los traslados se realizaron el 30 de septiembre pasado, al mismo tiempo que se extraditaron a Estados Unidos a 13 convictos que se encontraban en el Altiplano, entre ellos Édgar Valdez Villarreal, alias “La Barbie”, mando del cartel de los Beltrán Leyva.

El Centro Federal de Readaptación Social Número 13, que costó 5 mil millones de pesos, se inauguró en mayo del 2013 y cuenta con capacidad para más de 2 mill 500 internos, además está equipado con tecnología de punta, para la clasificación, control y vigilancia de los reos.

MALOS TRATOS Y TORTURA LUEGO DE LA FUGA DEL CHAPO

Familiares de internos del penal federal del Altiplano acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), en Toluca, Estados de México, para quejarse por las condiciones a las que han sido sometidos los presos luego de la fuga de Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Los familiares colgaron una manta en las instalaciones de la CEDH en la que aseguran que desde la fuga del jefe del cartel de Sinaloa, el 11 de julio pasado, los nuevos encargados del penal endurecieron el régimen carcelario, no sólo hacia los internos sino también contra sus familiares y abogados.

Los inconformes denunciaron que además de malos tratos y tortura, los internos han sido limitados “en cuerpo y mente”, reciben malos alimentos y siguen reteniéndoles los televisores y los relojes, lo que ha dado lugar a huelgas de hambre.

VIDEO: CENTRO FEDERAL DE READAPTACIÓN SOCIAL NÚMERO 13